Ante la intoxicación informativa de los últimos días, tergiversación, manipulación, mala fe (en unos casos) y errores (en otros) que tanto daño nos están haciendo a mi esposo, a mí y a nuestra familia en cuanto a nuestra honra y honorabilidad, hago constar lo siguiente:
La deuda que tenía con otra persona está satisfecha. Tal persona puso en el documento que reflejaba la deuda y firmado por ambas partes, de su puño y letra y de forma unilateral (esto es, no reconocido por mí) los intereses que quiso poner. Ese documento lo adquirió el abogado sr. Tuells, junto con los recibos satisfechos, para presentar una querella contra mi marido y una abogada, inventándose que esta había pagado los recibos para que mi marido tuviera con ella un trato de favor en el caso Ibiza Centro.
Ni mi marido ha beneficiado a la abogada en ese tema ni la abogada sra. Joaniquet ha pagado nada de su bolsillo. Son totalmente inocentes y muy pronto se va a demostrar. No existe la supuesta deuda que tanto está dando que hablar, se ha hecho público un asunto privado que a nadie le importa, y tenemos derecho a que se respete nuestra intimidad, a que no vuelvan a hablar de nosotros los medios de comunicación, y quienes los dirigen, en aras a una ética elemental, tendrían que limitar al máximo informaciones no contrastadas, inexactas y difamatorias.