Ayer, día 23 de junio, fuimos mi hermana Manolita y yo al Cementerio Viejo de Ibiza para colocar unas flores en el nicho de nuestro padre Juan Ramón Torres. Nuestra sorpresa e indignación fue observar que el cementerio se encuentra totalmente deteriorado y abandonado. Las tumbas situadas a ras del suelo parecen del viejo oeste, hierba seca, desarreglado y bastante dejado de la mano de Dios. Nos preguntamos, ¿dónde está el personal encargado de la limpieza? ¿Quién es el responsable de la desidia, del abandono en que se encuentra nuestro cementerio? ¿Qué dirían nuestros familiares enterrados si levantasen la cabeza? ¿Es tanto trabajo limpiar y quitar las hojas secas, las plantas muertas en el suelo, recoger y quitar los ramos de flores ya secas de los nichos?
¿No hay suficiente personal, gente con ganas de trabajar, para tener un cementerio humanamente digno? ¿No sería mejor en vez de hierbas secas plantar vegetación viva y alegre? Nos preguntamos también: ¿quién es el responsable político o funcionario que se encarga de nuestro cementerio? Porque consideramos que es nuestro, que hemos pagado un trocito de tierra o nicho donde reposan los restos de nuestros muertos y es vergonzoso ver el estado de abandono en que se encuentra.