Tras haber leído el domingo tres de mayo la carta de la señora Hazel Morgan, presidenta de Amics de la Terra en Ibiza, no consigo entender que la presidenta de una asociación que se supone quiere defender nuestro territorio se muestre tan a favor de destruir más de once kilómetros de largo por cuatro de ancho, con todos sus árboles y plantas autóctonas que allí se encuentran, para la construcción de un carril-bici.
Este carril, tal como está proyectado, no servirá para gran cosa, ya que las personas que quieran disfrutar de la naturaleza de la isla preferirán hacerlo por caminos, por los cuales podrán disfrutar de la Ibiza rural (paredes de piedra, norias, molinos...), y no al lado de una carretera principal donde no encontrarán más que vehículos circulando a toda velocidad, camiones, ruido, y respirando el aire contaminado que producen estos vehículos.
Por otro lado he de remarcar que la señora Morgan mencionó que sería una mejora este carril-bici para que los niños puedan ir a la escuela en bicicleta. He de decirle que si esa es la utilidad que desean darle al carril es que no se han parado a pensar que nuestras escuelas, tanto la de Santa Gertrudis como la de San Miguel, están al otro lado de la carretera, por lo tanto los niños deberán cruzarla para llegar a sus respectivas escuelas, con todo el peligro que esto conlleva. Y, aparte, tenemos el problema de todas las entradas y salidas en las que los niños deben ceder el paso a los vehículos siendo por lo tanto un carril no tan seguro como usted dice.
Así que, si esta es su idea de conservación de la naturaleza mejor que deje la asociación Amigos de la Tierra y se pase a un partido político para continuar con la destrucción de nuestra isla.