Tengo el placer de conocer desde hace años tus conocimientos científicos profundos, tu habilidad manual de alto rango y tu calidad humana de especial calor y valor durante el complejo proceso del parto. Complejo y difícil por las situaciones clínicas que pueden darse y por la trascendencia emocional y social del momento, para los dos grandes protagonistas: la madre y su hijo/a.
Creo que muchas familias siguen agradeciendo tus servicios y muchas madres no olvidarán tu profesionalidad y apoyo.
Personalmente quisiera agradecerte tu colaboración en el trabajo de investigación que tengo el honor de liderar y que espero sea altamente beneficioso para la comunidad científica en general y para la sociedad ibicenca en particular. Nunca olvidaré que en los últimos meses de tu ejercicio profesional, sin esperar recompensas ni el reconocimiento en la carrera profesional, participaste sin titubear, únicamente con el incentivo de realizar un buen trabajo, actualmente continuado por tus compañeras.
En tu recuerdo esperamos que permanecerán imborrables las satisfacciones por los numerosos éxitos profesionales conseguidos, pero junto a ellos no olvides el agradecimiento sentimental de tus pacientes y el agradecimiento personal e ilimitado de tus compañeros. Siempre permanecerás en los rincones más valiosos de nuestra intimidad emocional.