Málaga / Madrid | OTR Press
La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, se crece ante las críticas, o eso al menos es lo que ella dice. La ministra, en el ojo del huracán durante todo el verano gracias a la crisis de infraestructuras que sufre Catalunya, aseguró ayer que que «la tenacidad» con la que el PP pide que dimita una y otra vez, lejos de desmoralizarla, le da «aliento» para seguir al frente de su departamento. Fue precisamente el líder del PP, Mariano Rajoy, el que le dio un poco más de «aliento» a Álvarez, a la que además de incompetente, tachó de «soberbia», poco humilde y demagógica. Además, Rajoy exigió una vez más al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que «dé la cara» y comparezca ante el Congreso.
Durante una visita a Málaga, Álvarez recordó, en referencia al cargo que ocupó en la Junta de Andalucía como responsable de Economía y Hacienda entre 1994 y 2004, que el PP pidió su dimisión «desde el mismo momento en el que me nombraron consejera». Y es que, según dijo, la «tenacidad» que demuestra el PP al pedir su dimisión deberían haberla utilizado «para otras cuestiones» y les iría mejor.
Ni corta ni perezosa, Álvarez agradeció al PP que insista tanto en que deje su cargo al frente del Ministerio de Fomento, ya que para ella supone «un aliento para seguir en la política». «Eso demuestra que yo sí estoy haciendo las cosas bien y estoy acertando», dijo.