VALENCIA | OTR PRESS
A juicio de Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero «ahora ha decidido que lo paguemos todos los españoles, que no tienen la culpa de su equivocada política económica». En este sentido, recordó que el próximo martes se debatirá en el Congreso de los Diputados sobre este asunto y pidió a los diferentes grupos parlamentarios que se «retraten». En concreto, se dirigió a Coalición Canaria, a lo que pidió «solidaridad» porque en su comunidad autónoma no se paga este impuesto -se aplica el IGIC--, y al PNV, al que le instó a explicar a los ciudadanos su postura al respecto. Rajoy señaló que el PSOE ha subido en tres ocasiones el IVA y «van a por la cuarta», frente al PP, que no lo ha hecho nunca, y criticó que el Ejecutivo socialista «pretende subirlo porque se o ha gastado todo» y está endeudado.
Como alternativa, el líder del principal partido de la oposición propuso un «plan de choque» basado en cinco puntos: reducción de déficit y el gasto público; reestructuración del sistema financiero para inyectar crédito al mercado; fomentar el contrato joven e indefinido; no subir los impuestos y luchar contra la morosidad. De este modo, enfrentó su plan al pacto propuesto por el Gobierno, a quien criticó por no plantear alternativas a medio plazo y les acusó de «improvisar».
Así, Rajoy arremetió contra los socialistas porque, en su opinión, han «echado la culpa a todo el mundo salvo al que tiene la culpa» y ahora quieren «un pacto» sobre la crisis. A este respecto, el presidente popular adelantó que algunas propuestas las votarán y otras no porque «no van al fondo del asunto». Esto «no se arregla con campañas» sino gobernando con «coraje», sentenció.
Entre sus propuestas, Rajoy apostó por no incrementar los impuestos e, incluso, reducirlos en algún sector, como el turismo. Por eso, anunció que el próximo martes en el Congreso de los Diputados presentarán una propuesta que incluye la aplicación de un «IVA superreducido» para dicho sector. Al respecto, destacó que en Francia ya se ha reducido la carga fiscal, con el objetivo de ganar en competitividad, en una economía que representa el 10% de la riqueza de España. De esta manera, Rajoy apuntó que lo primero es hacer un «buen diagnóstico» y no «demagogia».
Según señaló, un buen gobernante «tiene que tomar decisiones duras y que no le gustan a mucha gente, pero para eso se gobierna».