El ex preso etarra Jon Anza, de 47 años, vivía afincado en Francia desde 2002 tras cumplir una condena de 20 años por su integración en el comando Lau Haizeta de ETA.
La desaparición de Anza se produjo el 18 de abril de 2009 cuando no acudió a una reunión que tenía programada con la dirección de la banda terrorista.
Su familia presentó en mayo una denuncia ante la Fiscalía de Bayona por su desaparición, por lo que la policía judicial abrió una investigación.
La banda terrorista ETA anunció, mediante un comunicado remitido al diario "Gara", la desaparición de Anza, al tiempo que responsabilizó de la misma a los Gobiernos de Francia y España.
Según el texto de ETA, Anza tenía una cita con otros miembros de la banda el 18 de abril, para lo que cogió un tren en la localidad francesa de Bayona con destino a Toulouse, pero no llegó a su destino.
El 2 de junio del año pasado ya se descartó que el cadáver de un hombre aparecido en el río francés Nive fuera el de Anza, pese a que en un principio se había apuntado esa posibilidad.
A principios del pasado mes de febrero, la Audiencia Nacional acordó realizar una serie de diligencias en relación con la desaparición de Anza a petición de las autoridades francesas.
Tras la excarcelación en 2002, Anza se trasladó a la localidad francesa de Ahetze, donde residía desde finales de 2005 y trabajaba en una empresa de Hendaya.