MADRID | EFE
El Ministerio de Fomento prevé gastar 6,3 millones de euros para afrontar los problemas causados a las casi 7.000 personas que desde el lunes por la noche han quedado en tierra por el cierre de la aerolínea Air Comet y reclamar posteriormente esa cantidad a la compañía aérea.
Esta es el primer gasto que va a tener que asumir el erario público, al que se suma la deuda de los salarios de los 666 trabajadores de la compañía que no han cobrado desde hace meses ante la insolvencia de la aerolínea y los 17 millones que debe a la Seguridad Social.
La cifra prevista de gasto que el Ministerio de Fomento va a desembolsar incluye los servicios que se van a prestar a los pasajeros afectados, tanto en tierra como en el alquiler y flete de cuatro aviones, informó ayer en rueda de prensa la secretaria de Estado de Transportes, Concepción Gutiérrez.
El pasado lunes, un juez de la Corte Suprema de Londres prohibió volar a los aviones de Air Comet tras haber admitido una demanda por impago presentada por el banco alemán Nord Bank, con el que la aerolínea tenía un contrato por el leasing (alquiler) de su flota.
El presidente de la CEOE dijo ayer que no piensa dimitir porque «no tiene nada que ver» un problema empresarial, como es el cierre de Air Comet, con la representación de la patronal.
En rueda de prensa para informar sobre el cierre de Air Comet, aerolínea de la que es copropietario junto con su socio Gonzalo Pascual, explicó que los empresarios son los únicos que tienen que decidir si continúa o no al frente de la patronal.
Díaz Ferrán recordó que en abril pasado fue elegido, por unanimidad, presidente de la patronal y que el pasado 16 de diciembre puso su cargo a disposición de la CEOE por la situación de Air Comet y obtuvo el mismo respaldo.
Además, dijo que el martes –un día después de conocerse el cierre de Air Comet por decisión de un juez británico– volvió a recibir ese apoyo, «no hay ninguna organización (de la CEOE) que diga lo contrario».
Por ello, reiteró que va a seguir ocupando la presidencia de la CEOE porque tiene las «mismas fuerzas» que cuando le eligieron y porque «lo raro sería que, con tanto cierre de empresas», no hubiera resultado afectado».