MADRID | EFE
El presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, copropietario de Air Comet, culpó ayer del cierre de la aerolínea a la crisis económica, la falta de créditos para la compañía y la decisión «desproporcionada» del juez británico que prohibió la actividad de los aviones.
En una rueda de prensa en la sede de Air Comet, Díaz Ferrán dijo que le ha «sorprendido» el fallo del juez del tribunal de Londres que impide volar a Air Comet hasta que abone una deuda de 25 millones de dólares (unos 17,6 millones de euros) al banco alemán Nord Bank.
Aunque reconoció que tenían problemas para pagar el queroseno de los aviones, así como su «leasing» (alquiler), afirmó que «diariamente» inyectaban dinero del Grupo Marsans para que la aerolínea siguiera funcionando.
Sobre el futuro de Marsans, Díaz Ferrán indicó que espera que no haya más empresas que se encuentren en la misma situación que Air Comet, aunque puntualizó que «no sé cómo va a ser 2010».
Preguntado si debían de haber dejado de vender pasajes ante la falta de liquidez y del impago de nóminas, respondió que ambas cosas «casan perfectamente» porque se seguía buscando créditos y, si no se obtienen ingresos, se para una compañía.
En su opinión, Air Comet era «viable» y, aunque no tenía dinero, había un comprador que el pasado domingo se había comprometido a formalizar el primero de los pagos, del que dijo estar «convencido» de que se iba a hacer efectivo.
Díaz Ferrán explicó que se deben unos 80.000 euros en nóminas retrasadas de sus trabajadores y reiteró su compromiso de que se va a hacer frente a los pagarés que ha entregado para cubrir esa deuda.
El presidente de la CEOE dijo que no tiene «nada que reprochar» al Gobierno y agradeció al Ministerio de Fomento que «se haya bajado a la arena» y la «relación permanente» que tienen para buscar las «mejores soluciones» a los pasajeros afectados.