EP
El Pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado la Ley 'Ómnibus' que transpone la Directiva Europea de Servicios manteniendo el artículo 21 que ha provocado la movilización de la mayoría de las asociaciones de taxistas, que se manifestaron este jueves en las cercanías de la Cámara para denuncia que se ha avalado "una actividad de taxi paralela y desregularizada", en referencia al alquiler de vehículos con conductor.
Los socialistas lograron salvar el polémico artículo por 169 votos a favor y 166 en contra, más las ocho abstenciones del PNV y Coalición Canaria. Por su parte, el BNG, que había anunciado su abstención en el debate, finalmente votó con el PSOE, en apoyo al acuerdo alcanzado por los socialistas con la Confederación del Taxi de España (CTE), UPTA y UNIATRAMC-UGT sobre una modificación del artículo 21 que satisface las demandas de estas organizaciones.
De este modo, el PSOE logró impulsar una votación específica que sí contó con el apoyo unánime de la Cámara. El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, explicó que esta modificación, que afecta "a un inciso" de tres líneas del artículo, matiza las condiciones para la actividad de alquiler de vehículos por conductor.
Así, dicha actividad ya no podrá ejercerse "en cualquier parte del territorio independientemente de donde se recojan y dejen los clientes", algo que resultaba "aparentemente contradictorio" con la normativa reglamentaria sobre el taxi y había suscitado los temores del sector.
"Esta ley no afecta en absoluto a la competencia de la actividad de los taxistas", incidió, recordando que este sector depende de la competencia municipal y autonómica. "El artículo 21 no se queda tal y como estaba", subrayó Campa, quien achacó a un pequeño malentendido" las protestas de los taxistas que este jueves han colapsado el centro de Madrid. "Es una ley muy compleja", señaló Campa, quien admitió que ha habido "fallos" en los procesos de comunicación del proyecto de ley.
47 leyes modificadas
La Ley 'Ómnibus', que reforma 47 leyes españolas para trasponer la Directiva de la liberalización, también incorporó otras enmiendas del Senado relativas a los colegios profesionales, si bien no se aceptaron las propuestas del PP y CiU relativas a la exigencia de visados.
Durante el debate, la socialista María Antonia Trujillo recordó al resto de portavoces que "con todos algo se ha pactado", y restó importancia "al par de temas" (como el artículo 21) que han saltado a la opinión pública, pero aseguró que se trata de impulsar la competitividad de las empresas y no "mantener los privilegios de sectores determinados". "Esta no es una ley del taxi", incidió.
Por su parte, el ponente 'popular' Celso Delgado pidió el apoyo a sus propuestas sobre colegios profesionales para garantizar sus competencias, así como para su "inequívoco" rechazo al artículo 21, ante la "soberbia" de los ministerios de Economía y Hacienda y de Fomento, que han impulsado una "modificación inoportuna" que ha provocado el "temor" de los taxistas. "No protestan por gusto", denunció.