MADRID | EFE
El Gobierno no ve oportuno que el Rey medie en estos momentos para solucionar la situación de la activista saharaui Aminatu Haidar, en huelga de hambre desde hace 25 días en el aeropuerto de Lanzarote, aunque Don Juan Carlos estaba dispuesto a realizar «las gestiones necesarias».
Así lo desveló ayer en rueda de prensa el coordinador general del IU, Cayo Lara, quien dio a conocer el contenido de una carta remitida por la Casa del Rey, en respuesta a la petición de la federación de izquierdas para que Don Juan Carlos mediara en el caso, dada su relación de amistad con el monarca alauí.
Según Lara, la misiva asegura que el Rey «siempre ha mostrado al Gobierno su disposición para realizar las gestiones necesarias», pero el Ejecutivo «considera que no es el momento oportuno para la realización de gestiones complementarias por parte de Su Majestad».
Fuentes de Moncloa confirmaron que el Ejecutivo conoció y aprobó la respuesta que la Casa del Rey dio a Lara y reiteraron que las gestiones para solucionar este caso le corresponden al Gobierno.
Además de por IU, la mediación de Don Juan Carlos fue requerida también por tres Premios Nobel y cientos de personalidades del mundo de la cultura, que le han pedido –en una carta enviada a la Zarzuela por correo electrónico– que utilice su «prestigio» e interceda ante el Monarca alauí para acabar con la «trágica agonía» de Haidar.
En nombre de este colectivo en apoyo a Aminatu Haidar, la escritora Fanny Rubio aseguró que la Casa del Rey ha respondido a su petición de mediación de Don Juan Carlos con un correo electrónico en el que esta institución dice que es muy sensible a la situación de la activista saharaui, pero no quiere actuar al margen del Gobierno.
Desde La Laguna (Tenerife), el ministro de Cooperación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Salek Baba, reclamó al Rey, a la Unión Europea y a Estados Unidos que presionen a Marruecos.
Baba advirtió de que «un desenlace fatal» de la protesta de Haidar puede tener «consecuencias irreversibles» en el proceso de paz auspiciado por la ONU, porque al pueblo saharaui no le quedaría más alternativa que continuar su resistencia a la ocupación marroquí por todos los medios legítimos, incluida la lucha armada.
Mientras tanto, Haidar ofreció ayer una rueda de prensa con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, en la que ha reiterado su intención de volver «viva o muerta», «con o sin pasaporte» marroquí, a El Aaiún, de donde fue expulsada el pasado día 14 de noviembre.
También se mostró convencida de que Marruecos podría ceder y admitir su regreso a El Aaiún ante las presiones internacionales que se están produciendo.
Sin embargo, la secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, que ayer se reunió con una delegación de los socialistas marroquíes, entre ellos el ministro de Justicia, Abdelwahid Radi, apuntó que el Gobierno de Marruecos no ha variado «ni un ápice» su posición contraria al regreso de Haidar.
La reunión acabó sin noticias positivas, pero Valenciano abogó en rueda de prensa por seguir presionando política y diplomáticamente a Marruecos para que dé una solución y descartó utilizar vías «a lo Rambo», como «piden algunos».
«No creemos merecer esta situación», se quejó Valenciano, quien lanzó además un aviso: «Empezamos a quedarnos sin opciones y sin tiempos».
Con anterioridad, Abdelwahed Radi compareció ante la prensa en la Embajada de Marruecos para repetir que la solución a la situación de Haidar «está en sus manos», porque ha sido ella la que ha creado el problema.