MADRID/LANZAROTE | EFE
La activista saharaui Aminatu Haidar, que cumplió ayer su vigésimo cuarto día de hambre en protesta por su expulsión de Marruecos, el pasado 14 de noviembre, aseguró que volverá a El Aaiún «viva o muerta». Así contestó Haidar cuando era trasladada a un baño próximo al habitáculo en el que se encuentra en el aeropuerto de Lanzarote, al ser preguntada si confiaba en volver pronto a El Aaiún.
Estas han sido las únicas palabras que pronunció Aminatu Haidar, quien decidió posponer hasta hoy, «porque no se siente con fuerzas», la declaración que preveía realizar ayer. En relación con el «caso Haidar» el ministro de Justicia marroquí, Abdelwahed Radi, dijo en Madrid que tanto su país como España son «víctimas» de «personas contrarias y hostiles a la unidad territorial de Marruecos», que han utilizado a la activista saharaui «para crear un problema».
El ministro de Justicia de Marruecos viajó a España y en calidad de primer secretario de la Unión Socialistas de Fuerzas Populares se reunió con el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves. En declaraciones a los medios, Radi quiso dejar muy claro que a Marruecos le interesa mucho la cooperación con España, con quien harán todo lo posible para mantener la «amistad». «Somos lo suficientemente maduros y sabios para superar esta situación», señaló.
Fuentes del Ministerio de Política Territorial informaron de que Chaves le recordó a Radi que Haidar es una persona con pasaporte marroquí, por lo que emplazó al Gobierno de este país a colaborar, ya que el Ejecutivo español no puede resolver solo el problema. Preguntado sobre qué pasaría si Haidar muere, Radi consideró que él no hace «política ficción» y que no era su problema.
La salud de Haidar y la polémica sobre si debe de ser alimentada forzosamente o no continúan centrando el debate sobre este caso. Tanto la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) como la Asociación Federal Derecho a Morir Dignamente (DMD) han advertido de la «ilegalidad» de alimentar a Haidar en contra de su voluntad, incluso contando con autorización judicial.
Ante la Comisión Mixta para la UE, el secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, defendió la actuación del Gobierno y aseguró que Europa «respalda absolutamente» a España en cómo está gestionando el caso. «No hay ninguna duda, ni ninguna fisura. Cuando España está actuando es como país de la UE y con la fuerza que eso le da», apostilló López Garrido, para indicar después que España «va a seguir manteniendo fuertes y saludables relaciones con Marruecos».
López Garrido informó también de que el Gobierno mantiene su plan de potenciar la relación entre Marruecos y la UE durante la presidencia española de la Unión, como la cumbre prevista en Granada para marzo.