MADRID/ARRECIFE | EFE
El juez de Arrecife Jerónimo Alonso rechazó ayer la hospitalización de Aminatu Haidar e, incluso, someterla a tratamiento médico en contra de la voluntad de la activista, que ha dejado claro que no quiere ningún tipo de asistencia sanitaria.
Mientras, el Gobierno intensificó sus gestiones y contactos para buscar una solución a la situación de la activista, que ayer comenzó su cuarta semana en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote para exigir su vuelta a El Aaiún, la capital de Sáhara Occidental de donde fue expulsada por las autoridades marroquíes.
Con todo, el juez de Arrecife acordó «no haber lugar al traslado forzoso de Aminatu Haidar a un centro hospitalario para que se valore su estado de salud o para que sea sometida a tratamiento médico contra su voluntad.»
Entre tanto, jueces y fiscales de la Audiencia Nacional coincidieron en que la activista podría ser alimentada de manera forzosa cuando pierda la consciencia, si bien han reconocido que no hay ningún precedente equiparable al de Haidar, que no está en situación de dependencia del Estado ni bajo otro tipo de tutela al ser mayor de edad.
Por su parte, desde el colectivo médico se señaló que ningún facultativo puede obligar a una persona a alimentarse y debe respetar su decisión.