LAS PALMAS DE GRAN CANARIA | EFE
Aminatu Haidar, que ayer inició su cuarta semana en huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, hizo público ayer un comunicado en el que afirma: «El juez me ha empujado a tomar la decisión de renunciar a toda atención médica».
La activista saharaui señala que ha tomado esta decisión «ante la actuación judicial realizada en el día de ayer», en la que una comisión judicial acudió al aeropuerto para comprobar su estado de salud.
Haidar destaca que entraron «en la habitación en que me encuentro de forma violenta e intimidatoria, expulsando con empujones a la persona que me asiste, intentando realizar un examen médico contra mi voluntad e incluso amenazándome con alimentarme forzosamente, contra mi voluntad, violando mis derechos humanos».
La activista afirma en su declaración que se sintió «aterrorizada» y que, por tanto, ha sido el juez quien le ha empujado «a tomar la decisión de renunciar a toda atención médica, incluso a la del médico que me ha venido atendiendo hasta la fecha, el doctor Guzmán Pérez Hernández».
La decisión de Haidar de renunciar a toda revisión médica se produce horas después de que se anunciara que el juez tuviera previsto mandar a otro médico para comprobar su estado, ya que hay informes contradictorios sobre los efectos de la huelga de hambre que dice mantener.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, este Departamento ha solicitado la colaboración tanto del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, como de la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay.
También, el titular de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, mantuvo una nueva conversación telefónica con su homólogo marroquí y ha aprovechado una serie de contactos diplomáticos en Bruselas con la parte alauí para trasladar la preocupación del Gobierno español por este caso.
Pero también se han producido contactos «constructivos» con Argelia.