MADRID | EFE
La conmemoración del XXXI aniversario de la Constitución contó por vez primera con la presencia en un acto de estas características de un lehendakari, pero no fue testigo directo de ello ningún presidente autonómico del PP.
Ministros, ex presidentes del Congreso y el Senado, los máximos representantes de otras instituciones del Estado, miembros del cuerpo diplomático acreditado en España, diputados y senadores –ninguno de ellos de los partidos nacionalistas– se dieron cita en el Congreso para celebrar el nuevo cumpleaños del texto constitucional.
Patxi López acudió junto a la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, y entró en el Congreso –algo que encuadró en la normalidad democrática– junto a la secretaria de Organización socialista, Leire Pajín, y los parlamentarios socialistas vascos Eduardo Madina y José María Benegas.
Sendos abrazos efusivos del presidente del Congreso, José Bono, y del Senado, Javier Rojo, sirvieron para dar la bienvenida a la Cámara al primer lehendakari que acude a una recepción por la Constitución.
El presidente de Cataluña, José Montilla, fue de los más madrugadores en acudir a la Cámara Baja y tuvo oportunidad de departir ampliamente con periodistas e invitados, entre ellos la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas.
Pero ninguno reconoció abiertamente que hayan hablado sobre la sentencia pendiente en torno al Estatut y, de hecho, Montilla explicó que no había viajado a Madrid con ese objetivo.
El Estatuto de Cataluña sí estuvo muy presente en muchos de los «corrillos» de la recepción, en la que los presidentes autonómicos socialistas -Montilla, López, Marcelino Iglesias y José María Barreda- echaron en falta a sus colegas de las Comunidades gobernadas por el PP.