MADRID | E. P.
El estado de salud de la defensora de los derechos humanos «empeora por minutos» por lo que se está «poniendo en peligro» su vida, según informaron ayer algunos de los representantes de la comunidad saharaui que permanecen con ella en el aeropuerto de Arrecife.
Como todos los días desde que comenzó la noche del 15 de noviembre su acto de protesta, Haidar se levantó ayer sobre las nueve. Sin embargo, «de ayer a hoy su estado de salud ha dado un bajón considerable» y es atendida por los servicios médicos en el aeródromo al sufrir una recaída, indicaron las mismas fuentes, que subrayan que se notan bastante en su físico las consecuencias de la huelga de hambre, por lo que insisten en que su salud «va a peor a marchas forzadas».
Para trasladarse, la activista saharaui requiere una silla de ruedas, tiene muchas dificultades para levantarse y apenas puede hablar, «sólo lo indispensable, aunque está consciente y tiene mucha fortaleza y entereza».
«No la despertamos porque está muy débil y la Plataforma pide que se utilicen los canales adecuados a través de los representantes de la misma», argumentan estas fuentes, que insisten en que «si Haidar no está en disposición de hablar no se le puede molestar, ya que ésta es su segunda semana en huelga de hambre y son momentos muy difíciles».