MADRID | EFE
El Congreso de los Diputados apoyó ayer con 183 votos el proyecto de Ley del Aborto que comienza así su tramitación parlamentaria tras superar cinco enmiendas a la totalidad que han sido apoyadas por 162 diputados.
La ley contó con el apoyo de los diputados del PSOE, PNV, ERC-IU-ICV, NaBai, BNG y de un parlamentario de CiU; en contra votaron el PP, CC, UPyD, UPN y otros ocho diputados de CiU. La parlamentaria de CiU Mercé Pigem se abstuvo.
Pese a haber decidido apoyar la totalidad de la ley, varios grupos expresaron su desacuerdo con ciertos puntos de la misma, en especial la posibilidad de que las menores de 16 años puedan abortar sin el conocimiento de sus padres y la falta de regulación de la cláusula de conciencia del personal sanitario.
En su defensa de la Ley, la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, aseguró que, a lo largo de la tramitación de la Ley del Aborto, se intentará «encontrar un punto de equilibrio» entre las posiciones de los grupos parlamentarios sobre la posibilidad de que las menores de 16 años aborten sin consultar a sus padres.
La ministra explicó que el proyecto de ley fue «demandado en su origen, meditado en su elaboración y equilibrado en sus términos alejado de dogmatismos e imposiciones morales».
No obstante, subrayó que «conscientes del intenso debate que ha generado esta medida, trataremos de encontrar un punto de equilibrio entre las diferentes propuestas de los grupos en aras del mayor consenso posible».
En su turno de intervención, el portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, se mostró de acuerdo en mejorar la ley y «tratar de ampliar el consenso».
No obstante subrayó que la decisión sobre las menores se adoptó pensando en que la mayoría de las niñas tienen una buena relación con sus padres, pero existen otras que si tienen que anunciar su embarazo y decisión de abortar «corren el peligro de padecer presiones, persecuciones violentas o peor».
Para el PP, la posibilidad de una niña de 16 años de no tener que informar a los padres «vulnera el concepto de patria potestad» y priva a la menor de recibir «el consejo, la confianza y el cariño de sus padres», argumentó la portavoz Sandra Moneo.
Los populares también criticaronque la ley no incluya «ni una sola medida de apoyo a la mujer que quiera seguir adelante con su embarazo» y ha liberado a los hombres de «toda responsabilidad» en esta materia.
Además, Moneo le reprochó al Gobierno que quiera «imponer a la sociedad un modelo de aborto libre que sólo tiene reflejo en los antiguos regímenes totalitarios de la Europa del este».