MADRID | EFE
El Congreso de los Diputados rechazó ayer una proposición no de ley del PP que instaba al Gobierno a remitir al Parlamento en el plazo de dos meses un proyecto de ley orgánica que regule la intervención de las comunicaciones a través del polémico sistema de escuchas Sitel.
La iniciativa, que sólo cosechó el apoyo del propio PP y de UPyD, y la abstención de CiU, PNV y CC, fue rechazada por el resto de grupos parlamentarios que, si bien mostraron algunas reticencias sobre el funcionamiento de Sitel, reprocharon al PP que sólo haya cuestionado la legalidad del sistema después del caso Gürtel.
En defensa de la propuesta, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, abogó por establecer límites a los «poderes gigantescos» del Estado para evitar que se conviertan en «poderes tiránicos» que coarten las libertades.
Para el portavoz del PP, si no se regula el «Gran Hermano» de Sitel, los derechos individuales de los ciudadanos pueden acabar siendo un «chiste».
«Cuanto más ojos para vernos y oídos para escucharnos tenga el Estado, menos libres para vivir seremos los ciudadanos», alertó González Pons, que lamentó que haya quien piense que la verdadera libertad «nace de la seguridad que da la esclavitud».
Tras recordar que el sistema Sitel almacena información que puede violar el derecho a la intimidad de las personas, el portavoz del PP ha dudado de la fiabilidad de las grabaciones que se entregan al juez, cuya fidelidad «es sólo cuestión de fe».