ALICANTE | OTR PRESS
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, entiende que la situación tras el incidente de una patrullera británica en aguas españolas, que disparó contra una boya con los colores de la bandera nacional, queda «perfectamente clarificada». Según declaró, el embajador británico, que había recibido una protesta del Ejecutivo español, pidió «disculpas» y se ha comprometido a realizar una investigación para depurar responsabilidades.
Durante la inauguración del Diálogo Norte-Sur sobre el Mediterráneo: Educación y Migraciones, el titular de la cartera de Asuntos Exteriores se refirió al incidente que se produjo el pasado 17 de noviembre en aguas españolas, donde una embarcación del ejército británico disparó contra una boya con los colores de España situada a «más de cinco millas» del Peñón. En este sentido, Moratinos explicó que el Gobierno «protestó» por este hecho y «el Embajador ha presentado sus excusas, se ha comprometido, precisamente a realizar una investigación».
Según declaró, en caso de que se haya cometido un error, el embajador británico en Madrid, Giles Paxman, pedirá que se depuren responsabilidades. «La información» que dio la Embajada británica es que se trataba de «una boya con los colores de la bandera nacional, que no era bandera nacional, y por lo tanto, sentía el error, pedía disculpas, iniciaba una investigación», precisó el ministro de Asuntos Exteriores, quien consideró la situación «perfectamente clarificada».
El director general de Política Exterior para Europa No Comunitaria y América del Norte, Luis Felipe de la Peña, convocó a Paxman para «pedirle explicaciones y presentar una protesta» por el incidente. El embajador, que lleva tan sólo unas semanas en Madrid y aún no ha presentado sus credenciales ante el Rey, apuntó que se trató de uno de los ejercicios de tiro que realizan con periodicidad las patrullas británicas en el que se usó como blanco una boya con los colores amarillo y rojo. Según manifestó, no representaba evidentemente una bandera de España, según dice la nota.
Gibraltar es un territorio dependiente del Reino Unido con un estatus específico en la Unión Europea. España sólo cedió a la Corona británica la ciudad y el castillo de Gibraltar, junto con su puerto, defensas y fortalezas, por el Tratado de Utrecht de 1713. Pero no cedió el istmo (ocupado ilegalmente en la actualidad) ni las aguas territoriales o el espacio aéreo.