AGENCIAS.
Un grupo de marineros gallegos, que dará el relevo a la actual tripulación del 'Alakrana', partirá hoy a las 12:35 horas del aeropuerto vigués de Peinador rumbo a París para continuar su viaje hasta las islas Seychelles, donde esperan encontrarse con los miembros del buque secuestrado.
En esa expedición no se encontrarán Antonio Costas, hermano de Pablo, una de las víctimas del rapto, y Elías Gallego, ambos con permiso de la armadora para posponer su salida hasta el lunes.
En los días previos a su partida, Costas ha confesado sentirse "mejor" después de conocer la noticia de la liberación y que se siente "más seguro" al saber que contarán con seguridad privada dentro del buque. "Nos da bastante confianza. En los ataques que hubo con vigilancia a bordo los piratas no fueron capaces de hacerse con el barco", recordó el marinero de Baiona (Pontevedra), que ejerce como segundo contramaestre en el 'Alakrana'.
El también baionés Paulino Veiga, que sí saldrá mañana hacia el Índico, donde lleva faenando cerca de 25 años, confesó que tanto él como sus compañeros se encuentran "más tranquilos" al tener constancia de que estarán respaldados por seguridad privada. "Sin ella, ni yo ni mis compañeros iríamos", reveló.
Pese a todo, admitió que su familia está "fastidiada" y "pasándolo bastante mal". "Ya costaba marchar antes y ahora es más complicado", apuntó. De hecho, relató que "hace unos seis meses" ya habían sufrido otro ataque semejante a bordo del 'Alakrana' pero recordó que consiguieron escapar gracias al mal tiempo.
Veiga, cocinero del buque, informó de que el viaje durará alrededor de 9 horas y que su llegada a las islas Seychelles está programada para la mañana del viernes debido al cambio horario. Allí viajarán también los familiares de los marineros gallegos secuestrados en el 'Alakrana', cuya salida está prevista desde la base aérea de Torrejón de Ardoz.
Conscientes del peligro
Ángel Blach Rodríguez, primer oficial de puente y primo de Ricardo Blach, el patrón del atunero, dijo que no ven la situación "como para estar tan preocupados", y, en este sentido, indicó que llevan "toda la vida trabajando allí" y que son conscientes de lo que van a encontrar.
"Estamos al día de la situación en el Índico, tenemos que ir, no hay vuelta atrás", reiteró Blach. También apuntó que "sin personal de seguridad" no sería posible "salir a pescar tal y como está la zona".
Según expuso, con los vigilantes a bordo, los tripulantes pueden "ir algo más tranquilos" y, en caso de que haya "algún problema", contarán con vigilantes "que nos pueda echar una mano para que no nos pillen", dijo, al tiempo que recalcó que "ojalá" no tengan que "añadir un episodio más a esta historia" de secuestros.
"Preferiría que fuese a bordo personal del Ejército, que están mejor formados y tienen otra disciplina", afirmó este veterano marinero que lleva trabajando más de 26 años en el Índico, aunque apuntó que el Gobierno "parece que no está de acuerdo en eso".