MADRID | EFE
El presidente del Congreso, José Bono, dejó claro que la discusión entre Rubalcaba y Floriano en presencia de González Pons estuvo dentro de lo «normal» y que no percibió en ella agresividad.
«En ningún caso he observado, como alguien decía, que tuve que separarlos o que había violencia. No estaban de acuerdo, eso sí que es cierto», reconoció el presidente de la Cámara Baja.
La riña vivida ayer en los pasillos del Congreso sólo se comprende después de una de las sesiones de control más ásperas de las últimas semanas, con el caso Faisán y las supuestas escuchas ilegales de Sitel como telón de fondo.
En el pleno, el PP sacaba los GAL a relucir y reprochaba a Rubalcaba el haber pertenecido a un Gobierno «que ha escrito las páginas más negras en la historia de la lucha contra el terrorismo».
Los populares pedían al ministro que en el caso por el supuesto chivatazo a ETA no haga «un nuevo borrón» en la lucha antiterrorista.
En respuesta a estos reproches, la contestación del ministro del Interior era tajante: «Del GAL solo hablan ustedes y ETA».
Minutos después de esta «agarrada» parlamentaria, Rubalcaba y Floriano volvían a encontrarse en un «segundo asalto» en el Salón de Pasos Perdidos, rompiendo por una vez la monotonía de las sesiones de la Cámara Baja.