BRUSELAS | OTR PRESS
El Gobierno de España propondrá mañana a los países de la Unión Europea que se refuerce el control de los puertos de Somalia con el objetivo de, en el marco de la Operación Atalanta, luchar contra la piratería. Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, pidió tranquilidad y señaló que el Ejecutivo trabaja «todas las horas del día» para encontrar una solución al secuestro del Alakrana.
La ministra de Defensa, Carme Chacón, participará mañana en la reunión de titulares de Defensa que tendrá lugar en Bruselas y durante la cual los 27 darán luz verde a la misión europea para formar hasta 2.000 soldados somalíes de los 6.000 el Gobierno de transición de Sharif Sheik Ahmed necesita para formar un Ejército que le ayude a hacerse a controlar el país.
En la reunión, la titular de la cartera de Defensa planteará a sus socios que la Operación Atalanta de lucha contra la piratería en el Océano Indico preste mayor atención al control de los puertos somalíes para interceptar a los barcos piratas antes de que se alejen de la costa, según explicaron ayer fuentes diplomáticas.
Sin embargo, la posibilidad de bloquear los puertos es inviable porque sería necesaria una resolución de Naciones Unidas y la intención del Gobierno español es por tanto reforzar la cooperación con Somalia para ejercer un mayor control sobre los puertos marítimos del país africano.
Por lo que respecta a la iniciativa de seguir el rastro del dinero de los rescates para cortar las fuentes de financiación de los piratas que operan frente a las costas de Somalia, adelantada esta semana por la ministra Chacón, fuentes diplomáticas juzgan que se trata de un asunto «difícil» que tiene una dimensión internacional. Chacón aseguró el pasado día 11 que la comunidad internacional «no puede mirar hacia otro lado» cuando los piratas tienen representación legal en importantes bufetes europeos, y apostó por seguir «el rastro del dinero de los rescates». «No son los piratas románticos. Tienen conexiones y bufetes de abogados de lo más sofisticados en Londres», dijo.
Formación de militares
Con respecto a la misión de formar a soldados somalíes en apoyo al Ejecutivo de Sharif Sheik Ahmed, el alto representante para la Política Exterior y la Seguridad Común (Pesc), Javier Solana, lanzó el pasado mes de julio esta propuesta como una contribución más para colaborar en la lucha contra la piratería.
Una vez que los titulares de Defensa aprueben la misión se comenzará a trabajar en los detalles de la planificación operativa pero se espera que pueda lanzarse oficialmente antes de finales de año para comenzar las labores de entrenamiento en enero.
En la misión, que se realizará en campos de entrenamiento de Uganda y tendrá una duración de entre seis meses y un año, participarán diferentes países de la Unión Europea, entre ellos España, Francia y Alemania. Mientras, Estados Unidos, que ha mostrado su interés por el proyecto podría contribuir desde el punto de vista financiero.
El principal objetivo es ayudar al Gobierno a controlar el territorio de un país dividido y en manos de diferentes facciones rebeldes. La misión europea se unirá además a los esfuerzos que realiza ya Francia, que entrena soldados somalíes desde el pasado julio en Yibuti.
París sostiene que no se podrá actuar eficazmente contra la piratería en el mar sin actuar también en tierra.
La UE es consciente de que formando a las fuerzas de seguridad no se solucionan todos los problemas del país, pero argumenta que se trata de «una buena contribución». Los efectivos europeos encargados de la formación oscilarán entre los 50 y los 150 y colaborarán con la misión de paz de la Unión Africana en Somalia.
El ministro de Asunto Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, pidió ayer «tranquilidad» respecto a la situación del atunero vasco Alakrana y sus 36 tripulantes secuestrados, y aseguró que el Gobierno está trabajando «todas las horas del día» para encontrar una solución «lo más rápidamente posible».
Así, reiteró que se está trabajando para solucionar el conflicto en aguas de Somalia, si bien pidió «tranquilidad» para que el Gobierno pueda dar «con esa fórmula», una solución «lo más rápidamente posible».