Según la número dos del PP, su partido comparte el «hartazgo» de muchas personas con algunas de las cosas que pasan en la vida política y con «tanta palabra hueca y despropósito». Por ello, consideró que el PP tiene la responsabilidad de «devolver la dignidad a la vida política del país» y debe «demostrar a los ciudadanos» que es el partido que sabe dar ejemplo cuando ocurre cierto tipo de cosas». No quiso pasar por alto el territorio donde se celebra la Convención, Cataluña, una comunidad a la que el PP considera una prioridad. El PP, aseveró, va a ser decisivo en el futuro Gobierno de la Generalitat, toda vez que en Cataluña «se necesita salir del apalancamiento del tripartito y recuperar la energía de la sociedad más dinámica de toda España». Así, la dirección nacional del partido piensa volcarse en la candidatura de Alicia Sánchez-Camacho a la Generalitat y, de hecho, cedió un expositor al PPC para promocionarla. Esta Convención es el primer evento de esta envergadura cuya organización no ha encargado el PP a una empresa externa.