MADRID | EFE
El Congreso aprobó ayer la reforma de la Ley Orgánica de Financiación Autonómica (Lofca) por un estrecho margen tras un debate marcado por las palabras iniciales de CiU, que vinculó la aprobación de la Ley con el «asesinato» del Estatut, lo que desató las críticas de los otros grupos catalanes.
La Lofca consiguió finalmente salir adelante con los 176 votos necesarios (mayoría absoluta) que precisa una ley orgánica para su aprobación, al contar con los apoyos del PSOE, ERC, CC, ICV, Nafarroa Bai y UPN, mientras que votaron en contra el PP, BNG, CiU y UPyD y se abstuvo el PNV e IU.
La sesión se inició con las palabras del portavoz de CiU, Josep María Sánchez Llibre, quien advirtió a los diputados que iban a apoyar la Lofca de que su voto supondría asumir la responsabilidad del «asesinato político» del Estatut «con premeditación».
Una reprimenda de la vicepresidenta Teresa Cunillera para que se ajustase al tema del debate provocó la indignación del diputado, quien la instó a no tomar partido en este asunto tan importante y finalmente le gritó: «¡No me hable de excomulgación!».
Para el diputado de CiU, el sistema va a ser «totalmente ineficaz, injusto y discriminatorio», va a maltratar a Cataluña y sus ciudadanos y va a perjudicar la calidad de los servicios básicos de esta Comunidad.
El portavoz del PP, Álvaro Nadal Belda, criticó que la ley fuera a salir adelante con «apoyos justísimos, casi inexistentes», al tener que recurrir el Grupo socialista a los votos de dos partidos circunscritos a una Comunidad Foral, como es Navarra.