MADRID | EFE
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, apeló ayer a la responsabilidad y prudencia a la hora de tratar el secuestro del atunero vasco ´Alakrana´ y aseguró que no se puede «ventilar con altavoces» cómo los tribunales van a aplicar las leyes para lograr la liberación de la tripulación.
El titular de Justicia, en rueda de prensa, señaló que el Gobierno «está trabajando desde el primer día» que se produjo el secuestro del pesquero (el 2 de octubre) y está haciendo todos los esfuerzos para conseguir la pronta liberación de los marineros apresados.
«Lo lógico es no tratar ni ventilar con altavoces cómo organismos independientes del Estado, como es el Poder Judicial, van a aplicar las leyes», aseveró el ministro, que ha señalado que España es un Estado de Derecho y que sus tribunales forman parte de él, por lo que, dijo, hay que dejar que «las instituciones funcionen con la normalidad necesaria». Caamaño, que recordó que los dos supuestos piratas detenidos por participar en el secuestro del ´Alakrana´ son «delincuentes que han atacado a ciudadanos de nuestro país», insistió en que la obligación del Ejecutivo es capturar a quienes delinquen y ponerlos a disposición de la Justicia, como ha ocurrido en este caso, precisó.
Preguntado por las posibles vías legales que se barajan sobre la situación de los dos detenidos, el ministro no quiso revelar «ninguno de los elementos» que se sopesan.
Caamaño, que trasladó su solidaridad a las víctimas y a sus familias, añadió que el objetivo es «conseguir que los secuestrados sean liberados explorando todas las vías legales que existen» y afirmó que el Gobierno está trabajando «sin pausa desde el primer día y lo hará hasta que finalice el secuestro».
Además, preguntado por si el ordenamiento jurídico español contempla el pago de un rescate como vía para finalizar un secuestro, el titular de Justicia indicó que esa opción no está ajustada al Estado de Derecho, si bien indiccó que es una interpretación que siempre deben hacer los tribunales.