El Ejecutivo comunitario exigirá al Gobierno un fuerte ajuste presupuestario anual del 1,75% del PIB durante el periodo 2010-2013, en lugar del 0,5% que preveía hasta ahora el PEC. Para lograrlo, Almunia reclama a las autoridades españolas que apliquen las medidas de reducción del déficit previstas en el borrador de presupuestos de 2010 y que prepare nuevas iniciativas correctoras para cumplir el nuevo plazo de 2013. La Comisión pedirá finalmente reformas en el sistema sanitario y de pensiones para reducir los costes presupuestarios del envejecimiento de la población, y reformas estructurales para aumentar el potencial de crecimiento. Entre ellas, la reforma del mercado laboral.