MADRID | EFE
El PSOE se prepara para afrontar unos meses en un segundo plano, cediendo el protagonismo durante la Presidencia española de la UE al Gobierno de Zapatero, si bien tras ese semestre, según fuentes de la dirección socialista, su esfuerzo se concentrará en dar la vuelta a unas encuestas hoy por hoy poco propicias.
El pasado lunes, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hizo público su barómetro de octubre, el segundo consecutivo en el que el PP adelanta al PSOE en estimación de voto, con una ventaja de 3,3 puntos.
Más o menos ese porcentaje es la línea que marcan entre los dos partidos los sondeos que han hecho públicos en las últimas semanas diferentes medios de comunicación, siempre a favor del proyecto que lidera Mariano Rajoy.
Un poco más corta es la distancia que, según las propias encuestas internas que encarga el PSOE, separa a ambas fuerzas políticas, que cifran en el entorno de los dos puntos. Y ello, recalcan las fuentes de la dirección socialista, antes de la convulsión que se desató la última semana en el PP a costa de la presidencia de Caja Madrid y las críticas del vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, a Esperanza Aguirre.