BILBAO | OTR PRESS
El atunero ´Artza´ logró ayer repeler un ataque pirata en aguas internacionales del Océano Índico, a unas 250 millas de la costa de Somalia, ya que su seguridad privada realizó «tres o cuatro disparos de advertencia a proa» para intimidar a los asaltantes. El capitán de la embarcación, Jon Poncela, explicó que tras los disparos, los piratas se dieron la vuelta y renunciaron a hacerse con el pesquero.
La seguridad privada embarcada en el atunero ´Artza´ logró rechazar un ataque frente a la costa de Somalia, ya que los piratas abortaron su operación al recibir varios disparos intimidatorios cerca de la proa de su embarcación. El capitán del atunero, Jon Poncela, explicó que los piratas se dirigían hacia el buque de la compañía Atunsa cuando los vigilantes privados de seguridad realizaron «tres o cuatro disparos de advertencia en la proa» de aquellos, tras lo que se dieron la vuelta y renunciaron a sus intenciones de hacerse con la embarcación.
Según relató el propio Poncela en declaraciones a EITB, tras estos disparos que se hicieron «desde muy lejos», no hubo ningún altercado más y los piratas no volvieron a intentar nada con este buque. Sin embargo, como se ha podido saber, intentaron a continuación, pero también sin éxito, secuestrar el atunero francés ´Avel Vad´, que también cuenta con vigilancia privada en su interior.
Del mismo modo, el capitán del pesquero explicó que las embarcaciones que utilizan los piratas para desplazarse rápidamente están fabricadas con fibra, un material que no detecta el radar. Aún así, Poncela aseguró que el aparato sí pudo localizar otro buque que podría ser la embarcación nodriza de las lanchas.
Bandera de Seychelles
El ´Artza´ cuenta con bandera de las Islas Seychelles, ya que al navegar con bandera de esta república no han tenido los reparos presentados en España a la presencia de vigilancia privada. Cabe recordar que, desde este fin de semana, las embarcaciones con bandera española ya pueden contratar seguridad privada para faenar en aguas no españolas, siempre que se puedan presentar «situaciones de especial riesgo para personas y bienes».
Los atuneros que cuentan con esta seguridad son el ´Intertuna I´, ´Intertuna II´ e ´Intertuna III´, de la empresa Albaroca; Txori Aundi, de la compañía Pevaeche, propietaria del ´Playa de Bakio´ secuestrado en abril de 2008; y los buques ´Erroxape´, ´Demiku´ y ´Xixili´, de Echevaster, propietario del ´Alakrana´, actualmente secuestrado.
El ataque vivido por el ´Artza´ es el segundo intento contra barcos atuneros en menos de 24 horas, después de que el pasado viernes el barco ´Iria Flavia´, con base en Bermeo, que ejerce labores de apoyo a la flota atunera vasca que faena en aguas del Océano Índico, también lograra escapar del ataque de una lancha rápida de piratas.
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, dijo ayer que el Ejecutivo «ha hecho lo que tenía que hacer» cuando trasladó a España a los piratas somalíes detenidos por el secuestro del atunero vasco ´Alakrana´, ya que se «han seguido todos los instrumentos y previsiones establecidas en la ley». Además, desde este fin de semana, las embarcaciones de bandera española ya pueden contar con vigilancia privada con armas de guerra en «situaciones de especial riesgo para personas y bienes» cuando faenan fuera de las aguas territoriales españolas.
Tras la firma de un convenio en materia de justicia con el gobierno canario, el ministro Caamaño declaró que «se han seguido todos los instrumentos y previsiones establecidas en la ley» para determinar la edad de Abdu Willy, uno de los presuntos asaltantes del atunero vasco ´Alakrana´, secuestrado hace cuatro semanas en aguas del Índico. En este sentido, manifestó que la persona arrestada «nunca ha estado en libertad, sino siempre bajo el control de las fuerzas de seguridad y bajo las medidas cautelares correspondientes».
Además, el titular de Justicia recordó que se produjo «un delito real contra un barco español y ciudadanos españoles fuera del territorio español», algo que, en su opinión, «no es un caso de jurisdicción universal, sino intereses y ciudadanos españoles víctimas de un delito y por tanto de aplicación extraterritorial de la ley penal». Por eso, apuntó que el «Gobierno de España ha hecho lo que tenía que hacer». Como consecuencia de estos hechos, las fuerzas armadas capturaron a dos presuntos secuestradores y fueron traídos ante las autoridades judiciales españolas, que, «en el ejercicio independiente de sus funciones, han pedido pericias para determinar la edad de esta persona y han tenido pericias distintas porque los técnicos tampoco son infalibles y tienen visiones de las cosas distintas».