BARCELONA | OTR PRESS
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, aseguró que los delitos de corrupción «deben ser especialmente perseguidos», porque no sólo quebrantan la ley, sino también «los cimientos de un sistema democrático», en referencia al presunto caso de corrupción conocido como caso Pretoria. El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, también apuntó a este caso al señalar que confía en la justicia para que «delimite perfectamente» las responsabilidades en el caso.
Al ser preguntado por la decisión del juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, de encarcelar a cinco cargos políticos y ex dirigentes de CiU y PSC por su relación con la presunta trama de corrupción Pretoria, el ministro Caamaño no quiso pronunciarse, pero sí afirmó que los delitos de corrupción, «sea de personas públicas o entre particulares, deben ser especialmente excluidos del ordenamiento o perseguidos porque suponen no sólo quebrantar la ley, sino también en gran medida los cimientos de un sistema democrático». En este sentido, avanzó que «en muy breves fechas» se remitirá la reforma del Código Penal al Congreso de los Diputados. En la misma, «se establece todo un cuadro de medidas punitivas en materia de corrupción, medidas que están en línea con la decisión marco aprobada por la UE en muchos casos», añadió Caamaño, quien garantizó que será «un instrumento sumamente útil para atajar este mal».