MADRID | EFE
El diputado y ex ministro del PP Juan Costa aseguró ayer que cuando el liderazgo fuerte se ejerce con los débiles, en el fondo lo único que se pone encima de la mesa es una prueba de la debilidad de ese liderazgo, por lo que ha apostado por abrir un proceso de reflexión en el partido.
En declaraciones a los desayunos de TVE, Juan Costa se refería así a la decisión de la dirección nacional del PP de suspender de militancia a su hermano, el ex secretario general del PPCV Ricardo Costa.
«Los liderazgos fuertes son fuertes con todo el mundo y no sólo con los más débiles, son liderazgos en los que no es necesario demostrar la autoridad, la autoridad se demuestra tomando decisiones, no va a aparejada a una posición concreta dentro de la organización del partido», puntualizó Costa.
Por ello, Juan Costa aseguró que las declaraciones de ayer de Mariano Rajoy reconociendo que su partido tiene dos problemas, «la corrupción del caso Gürtel» y las discrepancias en el seno de esta formación en Madrid, ponen de manifiesto que «la dirección nacional está preocupada», ya que es consciente de que «tenemos un problema para llegar a los españoles».
Tras advertir que no puede ser «objetivo» en este asunto porque se trata de su hermano y le afecta desde el punto de vista personal hacer una valoración, aseguró que «no se le ha tratado de una manera justa».
Además, consideró necesario abrir una reflexión interna sobre la capacidad de los líderes del PP de estar «a la altura de las circunstancias» porque así lo reclaman los militantes.
Costa argumentó que, después de 20 años en un partido del que se ha sentido «orgulloso en muchísimas ocasiones» muchas veces uno «tiene dudas» sobre «si se es más leal con su partido cuando calla y no dice lo que piensa o cuando dice lo que piensa».