BARCELONA | XAVIER DOMENECH
Bartomeu Muñoz (Santa Coloma de Gramenet, 1957) es un alcalde hijo de alcalde. Su nombre no es demasiado conocido fuera de su municipio, pero toca teclas importantes, y lo hace sin apenas oposición. Entró en el ayuntamiento y en la Diputación hace 26 años, y allí sigue. Y manda en el partido desde 1981.
Su padre, Blas Muñoz, nacido en Murcia, llegó a Santa Coloma en 1942 con lo puesto, se las apañó, prosperó, hizo dinero y logró los apoyos suficientes (entre otros, en el ámbito de los clubes deportivos) para ser concejal por el tercio corporativo en 1974 y alcalde en 1975, todavía en vida de Franco.
Mientras su padre entraba en el ayuntamiento, Bartomeu Muñoz ingresaba en la clandestina Federación Catalana del PSOE: desde 1974 era uno de los militantes que la formación aportó al proceso de unidad socialista catalana que culminó en 1976. Su carrera fue rápida: en 1981, pese a su juventud, ya era primer secretario de la poderosa Federación Barcelonès Norte del PSC, cargo que mantiene al cabo de casi treinta años.
En 1983 llegó al ayuntamiento y se integró como concejal sin cartera en el gobierno de izquierdas presidido por Lluís Hernàndez, del PSUC. El mismo 1983 entró en la Diputación de Barcelona, donde fue haciendo carrera y en 1988 era el número dos de la poderosa Área de Cooperación y en 2004, con el hoy ministro Celestino Corbacho en la presidencia, logró la silla de primer vicepresidente.
En 1999 Muñoz se convierte en el segundo de a bordo del consistorio. Tres años más tarde, Muñoz se convirtió en alcalde y cabeza de lista a las elecciones del mismo año.