SANTIAGO DE COMPOSTELA | EUROPA PRESS
Ofelia Rey, elegida concejal en las listas del PSdeG, es desde ayer la alcaldesa de Silleda (Pontevedra) tras haber prosperado la moción de censura contra la socialista Paula Fernández Pena, con el apoyo de siete votos de concejales no adscritos, dos que abandonaron las filas socialistas y cinco que dejaron el PP para apoyar esta maniobra política.
Por su parte, los cuatro votos del PSdeG y el del concejal del BNG rechazaron la moción, mientras que el único edil que permanece en las filas del PP tras negarse a firmar la censura, Manuel Mato, no acudió al pleno, que se celebró en la Casa da Cultura de la localidad y al que asistieron más de 150 personas que abarrotaron completamente la sala.
Otros 300 vecinos de este municipio pontevedrés permanecieron en la planta baja del inmueble y en el exterior para seguir el pleno, que estuvo salpicado por continuas llamadas al orden por los aplausos y gritos cruzados de los partidarios y detractores del cambio en la alcaldía. Así, la proclamación de la nueva alcaldesa fue recibida entre gritos de «no la queremos» por una inmensa mayoría de los asistentes y con aplausos de unas 20 personas, entre las que se encontraban miembros de Nuevas Generaciones del PPdeG.
Numerosos cargos socialistas arroparon a la alcaldesa saliente, quien en su intervención antes de la votación que la despojó del bastón de mando aseguró sentir «lástima y amargura» por «siete personas» cuya «necesidad de poder y de venganza» las convierte, a su juicio, en «las siete personas menos respetables de Silleda».
Entre los asistentes del PSeG se encontraban su portavoz, Mar Barcón; el secretario de Organización y senador, Pablo García; el secretario provincial en Pontevedra, Modesto Pose; y los diputados autonómicos Guillermo Meijón y Carmen Gallego; así como el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias, Carlos Fernández, y el alcalde de Fene, Iván Puentes.
Uno por uno, Paula Fernández Pena se refirió a los siete firmantes de la moción de censura y describió a Ofelia Rey, que concurrió como independiente en las listas socialistas, como «una mujer que fue capaz de convertir una vendetta personal en un atraco a la soberanía popular», al tiempo que criticó su «estrategia política».
«Si cree que debe gobernar la mayoría, que gobierne quien la mayoría decidió», incidió, tras reprobar que «lo único» que busca es «poder».