MADRID | EFE
Sobre Elizaran pesaba desde el 11 de marzo de 2002 una orden de detención internacional dictada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón contra él y otros ocho miembros de la organización juvenil ilegalizada Segi.
En el auto, el magistrado decía que tras la detención en marzo de 2001 de la cúpula de Haika, Elizaran y sus compañeros, «responsables de segundo nivel de la dirección de esta organización», decidieron seguir las directrices marcadas por sus antecesores y, bajo el nuevo nombre de Segi, «continuar con las actividades de la organización».
También tiene pendiente una causa en el Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, en la que fue procesado junto a otros tres jóvenes que finalmente resultaron absueltos tras ser juzgados por actos de violencia callejera, han informado fuentes jurídicas.
Por su parte, el juez Fernando Grande-Marlaska tiene unas diligencias previas abiertas en las que figura Oihana San Vicente por un delito de integración en organización terrorista, ya que fue una las cuatro personas que en diciembre de 2008 apareció a cara descubierta en el diario Gara anunciando su decisión de ingresar en ETA junto a otras cinco personas de las que no había foto.