MADRID | OTR PRESS
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón considera que la organización terrorista ETA ordenó la creación del aparato 'Bateragune (Todos juntos)' para crear «un referente político» en la próxima primavera de 2010 y así poder concurrir a las elecciones municipales y forales de 2011. Ese proyecto, denominado «alianza soberanista-independentista», del que se excluye al PNV, es un «instrumento donde ubicar desde sectores actuales del PNV, bases sociales de EA, tercer espacio, sindicalismo abertzales, independientes, sectores de izquierda, etc».
Asimismo habían planificado un «proceso de negociación que el Estado se vería obligado a asumir y que es el mismo de la denominada Propuesta de Anoeta, con dos ámbitos: uno entre los agentes políticos y sociales vascos y otro, entre ETA y el Estado español».
Así consta en el auto por el que el magistrado envía a prisión a Otegi, Rafael Díez Usabiaga y otros tres dirigentes de la izquierda abertzale por un delito de integración en organización terrorista, que detalla que el objetivo de este proyecto era «facilitar los contactos y aproximaciones con formaciones o agentes políticos y sociales soberanistas o independentistas contrarios a la violencia», especialmente con Eusko Alkartasuna (EA), y continuar «la actividad violenta en el resto de España».
En el curso de la operación policial en la sede del sindicato LAB, los agentes incautaron en el despacho donde se encontraba Rafael Díaz Usabiaga el documento en el que se recogen todas esas iniciativas, que se concretaban en concretándose en una oferta que sería presentadas a los agentes políticos y sociales durante el otoño. La oferta es un minucioso calendario de la estrategia que iban a desarrollar Otegi y los otros encarcelados.
El proyecto constituía, según Garzón, «una operación de engaños y enredos a los agentes políticos y sociales» soberanistas del País Vasco que incluiría «periodos de desactivación de la violencia terrorista» para hacer «creíble su oferta política».