MADRID | OTR PRESS
El PSOE alcanzó ayer un principio de acuerdo con el PNV y CC para salvar los Presupuestos Generales del Estado para el año 2010, que se debatirán la próxima semana en el Congreso de los Diputados. A cambio, se aprobará el blindaje de las normas tributarias forales en las diputaciones de Guipúzcoa, Álava y Vizcaya, que no podrán ser recurridas ante el Tribunal Constitucional, se devolverá a Álava el IVA de los coches en 2010, se mejorará a la atención a los inmigrantes menores de edad y se realizarán inversiones en las infraestructuras ferroviarias y turísticas en el archipiélago canario.
El portavoz del grupo parlamentario socialista, José Antonio Alonso, anunció ayer un acuerdo con el Partido Nacionalista Vasco y con Coalición Canaria para salvar los Presupuestos del 2010, ya que con los votos de las tres formaciones sumarían 177, suficientes para superar todos los trámites parlamentarios y rechazar las enmiendas a la totalidad presentadas por PP, CiU, ERC-IU-ICV, BNG y UPyD. Alonso celebró que «se trata de una buena noticia» para la estabilidad, la confianza y la tranquilidad de agentes económicos y ciudadanos porque se da «vía libre» para «tramitar y aprobar» unos Presupuestos «sociales y austeros». Del mismo modo, el portavoz socialista aseguró que el PSOE seguirá buscando apoyos de otros grupos parlamentarios con «propuestas realistas».
Al ser cuestionado por si la posición del PNV, que por segundo año consecutivo pacta con el PSOE un acuerdo presupuestario, avanza un «pacto de legislatura», Alonso subrayó que los socialistas han permitido una «extrema estabilidad», ya que «de 870 votaciones hemos tenido once derrotas». Sin embargo, admitió que daría la «bienvenida» a un eventual pacto con el PNV. Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, celebró el acuerdo y felicitó al conjunto de las fuerzas políticas que han llegado al acuerdo por el trabajo realizado desde el inicio de las negociaciones. A su juicio, todas han demostrado «un sentido de Estado, una enorme responsabilidad y la voluntad de trabajo que se exige a los poderes públicos y a los representantes políticos en un momento de dificultad».