MADRID | OTR PRESS
Al ser preguntada por si los diputados dejarán también su escaño, la dirigente regional sostuvo que les ha pedido que devolvieran el acta, aunque, según dijo, «en nuestro Derecho el acta no es propiedad del partido». «Por esta razón, la decisión que ellos han tomado es la de abandonar el Grupo Parlamentario Popular», argumentó. La jefa del Ejecutivo madrileño señaló que ha comunicado a Jesús Sepúlveda y a Arturo González Panero, ex alcaldes de Pozuelo y Boadilla, respectivamente, e imputados también en la trama, la decisión de los tres diputados. «(Ellos) me han comunicado que van a hacer lo propio en el Grupo Municipal Popular», añadió.
Aguirre recordó que al igual que en su día López Viejo, Martín Vasco y Bosch pidieron la suspensión de militancia, ayer pidieron salir del grupo popular «para no perjudicar al partido». No obstante, aseveró que ella tiene que «defender su presunción de inocencia en lo penal y en los jurídico», aunque entiende que la decisión política que han tomado los implicados en la trama Gürtel es «sin duda la mejor para el partido».
Según establece el reglamento de la Asamblea de Madrid, López Viejo, Martín Vasco y Bosch, al abandonar el grupo parlamentario popular, pasarían al grupo mixto.
El artículo 43 del Reglamento de la Cámara establece que los diputados que dejen de pertenecer a su Grupo Parlamentario de origen por su voluntad manifestada expresamente ante la Mesa o por decisión del Grupo Parlamentario notificada a la Mesa, «se incorporarán al Grupo Parlamentario Mixto durante el tiempo que reste la legislatura». Sin embargo, el artículo 43 establece que para ello estos parlamentarios deberían comunicar expresamente en el Registro su decisión de pasar a este grupo, con el fin de informar a la Mesa y a la Junta de Portavoces.
Dado que no lo han hecho todavía, en este momento se encuentran en un 'limbo' por el cual siguen cobrando su sueldo y mantienen su acta, pero no disponen de escaño en ningún grupo.
«La incorporación de los diputados al Grupo Mixto será formalmente declarada por la Mesa», señala el Reglamento de la Cámara, en el que no consta la figura del 'diputado no adscrito', que existe en otros parlamentos. En este caso, serán diputados electos y por ser menos de cinco parlamentarios no pueden constituir un grupo parlamentario propio. Por lo tanto, no tendrán derecho a formar parte de los órganos de la cámara ni participar en las comisiones, pero sí mantendrán sus derecho a voto en los plenos.
En el verano de 2003, cuando los diputados socialistas Eduardo Tamayo y Teresa Sáez hicieron que el socialista Rafael Simancas perdiera la Presidencia de la Comunidad de Madrid al no presentarse a la votación, se abrió un debate a instancias de los Grupos de PSOE e IU sobre la creación de la figura del 'diputado no adscrito' para evitar que los diputados salientes de los grupos pudieran beneficiarse de las prebendas ligadas a esta condición. La medida no prosperó.