MADRID | OTR PRESS
La huelga de ayer de todos los órganos judiciales españoles fue, según la Asociación Profesional de la Magistratura (APM) —que convocaba la protesta— un «éxito». Y es que según sus cifras, el seguimiento de esta jornada de paro alcanzó el 35%. Este porcentaje es ligeramente superior al estimado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que cuantifica que casi uno de cada cuatro jueces españoles faltaron a su puesto de trabajo para exigir una modernización de la Justicia. Por comunidades, en Extremadura y Castilla La Mancha fue donde más jueces apostaron por el paro frente a Madrid, Cataluña y Asturias. Por su parte, el Ministerio de Justicia destacó la «responsabilidad de la mayoría frente a los huelguistas.
«Tan elevado nivel de seguimiento corrobora la opinión, generalizada en el colectivo judicial de insuficiencia de medios y carencias endémicas en el ejercicio de la función jurisdiccional», señaló la APM en un comunicado. Además, según la asociación mayoritaria de la carrera, todo ello confirma «la imposibilidad de prestar a los ciudadanos una justicia de calidad si tan solo se cuenta con los órganos judiciales, medios y recursos actualmente disponibles».
Según el presidente de la APM, Juan Molins, el objetivo de esta jornada es exigir al Ministerio de Justicia y a las comunidades autónomas con competencias transferidas en esta materia «algo tan sencillo como que cumplan con su obligación de dotar a los órganos judiciales de los recursos precisos para el digno y eficaz desempeño de la función jurisdiccional, que redundará en beneficio del servicio público que estamos llamados a prestar». En este sentido, recordó que la principal reivindicación es «aumentar la ratio de jueces por cada 100.000 habitantes, inferior a la europea». Por su parte, el representante de la APM en Valladolid, Javier Carranza, reconoció que la huelga no es contra un gobierno concreto sino para denunciar una situación que dura ya treinta años y que está llevando a la Justicia al «borde del colapso».
Tras calificar como un «éxito» el paro de ayer, la Asociación Profesional de la Magistratura reiteró ante el Ministerio de Justicia y el Gobierno español la necesidad de adopción de las medidas necesarias «para evitar que esta situación derive en un colapso inevitable de la Administración de Justicia, y que reiteradamente le ha puesto de manifiesto esta asociación».
Frente al seguimiento del 35% estimado por la APM, el CGPJ lo calcula en un 23%. Y es que según este órgano, de los 4.545 jueces ejercientes pararon un total de 1.048. Sin embargo, esta huelga se notó de diferente manera en cada uno de los órganos. Por ejemplo, no tuvo apenas incidencia en el Tribunal Supremo, donde sus salas realizaron su actividad prevista. Tan sólo faltaron a sus despachos dos magistrados que forman parte de la APM.