MADRID | OTR PRESS
Mikel Otegi asegura que no pertenecía a ETA cuando asesinó en 1995 a los ertzainas Iñaki Mendiluce y José Luis González en Itsasondo (Guipúzcoa). Así lo afirmó durante su comparecencia de veinte minutos ante el magistrado Baltasar Garzón, en la que declaró en castellano y se remitió a lo que declaró durante el juicio que la Audiencia Provincial de Guipúzcoa celebró en 1997, en el que su defensa alegó que cometió los asesinatos en un estado de enajenación mental. En cambio, la fiscal Blanca Rodríguez defendió que los crímenes constituyen dos asesinatos de carácter terrorista en concurso con un delito de asesinato porque el acusado pertenecía al entorno de la banda y se integró en su estructura poco después. Otegi fue absuelto por un jurado popular en 1997 y posteriormente el Tribunal Constitucional anuló la sentencia y ordenó repetir el juicio. Ha vivido escondido desde entonces.
La Fiscalía defendió que Otegi asesinó el 10 de diciembre de 1995 a los dos ertzainas, a los que disparó por la espalda con una escopeta cuando se encontraba cerca de su casa en Itsasondo. Otegi, simpatizante de la izquierda 'abertzale', pretendía de esta forma evitar que le detuvieran, ya que ese mismo día había mantenido un altercado con otro ertzaina en un bar de su localidad. En realidad, la pareja de policías vascos compuesta por Iñaki Mendiluze, de 26 años, y José Luis González, de 34, no estaba cerca de la casa del etarra porque fueran en su busca, sino porque estaban realizando una patrulla rutinaria.
Otegi, que había participado ya en anteriores enfrentamientos de las juventudes radicales con la Ertzaintza, fue detenido poco después de realizar los disparos en su propia casa y gracias a la llamada de denuncia realizada por su propio hermano. Sin embargo, el asesinato no fue considerado un crimen terrorista.