MADRID | OTR PRESS
La defensa del juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, presentó ayer dos escritos ante el Tribunal Supremo, que instruye una causa contra él por presunta prevaricación al investgar las desapariciones del franquismo. En el primero, Garzón insiste en las razones por las que se declaró competente para investigar este asunto y solicita el sobreseimiento de la querella, mientras que en el segundo se impugnan todas las libertades solicitadas por los querellantes (el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Igualdad).
La presentación de estos documentos responde al requerimiento realizado el pasado lunes por el magistado que instruye esta causa en el alto tribunal, Luciano Varela, que en los próximos días deberá decidir si practica las pruebas solicitadas por Manos Limpias y procesa a Garzón o si, por el contratio, insta el archivo de las acusaciones.
En el primero de sus escritos, de 31 páginas, la defensa de Garzón, que ejerce el abogado Gonzalo Martínez Fresneda, afirma que cuando su cliente recibió las denuncias de los familiares de los represaliados solicitó a diversos organismos del Estado un informe sobre el número e identidad de los desaparecidos forzados en la Guerra Civil y en la primera posguerra. «Sorprendentemente, ningún órgano público pudo contestar su pregunta», afirma.