MADRID | OTR PRESS
El líder del PP ha puesto voz al rechazo prácticamente generalizado que ha suscitado el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2010 elaborado por el Gobierno. Mariano Rajoy aseguró durante la sesión de control el Gobierno en la Cámara Baja que las cuentas del Estado son «increíbles y antisociales». En definitiva, un «disparate» y una «catástrofe», de la misma manera que los Presupuestos de 2009 se han revelado como una «gran chapuza» ya que no se han cumplido ni una sola de sus previsiones o cifras. Pero desde el Gobierno se insiste en que el PP no quiere «arrimar el hombro» y se reitera que los Presupuestos garantizan el gasto social, el gasto productivo y el inversor al tiempo que servirán para «avanzar en la recuperación económica y en la consolidación fiscal».
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que el Presupuesto para 2010 es el «adecuado» para combatir la crisis económica, caminar hacia la recuperación de una economía con más productividad, garantizar la cohesión social y hacer un esfuerzo por volver, en un tiempo razonable, a la senda de consolidación fiscal para cumplir con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Zapatero rechazó las críticas de Rajoy sobre la falta de previsión del Gobierno en las estimaciones de gastos e ingresos de los Presupuestos de 2009, y recordó al líder 'popular' que el año pasado todo el mundo atravesó una recesión sin precedentes en los últimos sesenta años, que obligó a todos los gobiernos a poner en marcha impulsos fiscales y acuerdos de gasto extraordinarios.
«Esa es la obligación del Gobierno en circunstancias cambiantes», recordó Zapatero a Rajoy, quien reprochó al jefe del Ejecutivo que ninguna previsión del 2009 llegara a cumplirse, por lo que consideró las cuentas del año pasado la «mayor chapuza de la historia presupuestaria» y preguntó al Gobierno si, con estos antecedentes, cree que podrá convencer a los ciudadanos de que los nuevos Presupuestos no son «papel mojado».
Zapatero respondió al líder del PP que el Gobierno hoy está cumpliendo el objetivo de apostar por el gasto social para conseguir más cohesión social, impulsar todo el gasto productivo posible y poner en marcha todos los esfuerzos para recuperar la estabilidad en las cuentas públicas y no hipotecarlas en el futuro.
Asimismo, reprochó a Rajoy su falta de «originalidad» en sus críticas por realizar una vez más sólo una «larga descalificación» al presidente sin plantear ni una idea, ni una propuesta ni un compromiso para arrimar el hombro en la lucha contra la crisis. «Espero que usted sume algún esfuerzo a esta tarea nacional», subrayó.
Desde el banquillo de la oposición, Mariano Rajoy tachó los Presupuestos de «increíbles y antisociales» y aseguró que se basan en unas previsiones «absolutamente falsas», que plantean una subida del gasto del 17% respecto al presupuesto inicial de 2009, lo que supone un «disparate» porque ahora no hay dinero y lo único que van a suponer es «menos crédito, más recesión más paro y más deuda», dijo.