MADRID | OTR PRESS
Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2010 aprobados por el Gobierno, presentan un déficit del 5,4 por ciento para la Administración Central, tres décimas menos que el previsto anteriormente y un recorte del gasto del 3,9 por ciento, lo que supone un esfuerzo de contención de gasto «sin precedentes» en todas las partidas no prioritarias. Por su parte, los ingresos crecerán un 21 por ciento y se destinará el 51,6 por ciento del total a gasto social.
Así lo anunció ayer Elena Salgado, quien recordó que los Presupuestos se enmarcan en un contexto de crisis, por lo que son «austeros», comprometidos con el cambio de modelo y con un «marcado» carácter solidario.
En esta misma línea se manifestó al vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, que consideró que el Presupuesto de 2010 también incidirá en la recuperación del empleo al garantizar el gasto social y la protección a los ciudadanos que más han sufrido los efectos de la crisis económica.
Salgado recordó que la mayor parte del ajuste en el empleo ya se ha hecho, pero que la tasa de paro se situará en el 17,9 por ciento este año, en el 18,9 por ciento en 2010 y en el 18,4 por ciento en 2011. «Esperamos que la medida no supere el 19 por ciento», señaló, tras reconocer, sin embargo, que, al ser una media, es posible que la tasa supere esta cifra en algún momento del próximo año.
A su parecer, los Presupuestos comienzan el camino del reequilibrio de las cuentas públicas, aunque siempre en el marco de la condición de no retirar los estímulos económicos y fiscales hasta que la recuperación se «consolide», tal y como acordó ayer el G-20 y como ya había puesto de manifiesto el Ecofín. «Por supuesto lo estamos aplicando y buena muestra de ello son los Presupuestos», subrayó.