EFE
Uno de cada tres peatones muertos por atropello el año pasado dio positivo en las pruebas practicadas a los cadáveres para comprobar si habían consumido alcohol, drogas o psicofármacos.
Ésta es una de las conclusiones de la Memoria 2008 del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses sobre accidentes de tráfico hecha pública hoy, que señala también que el cuarenta por ciento de los conductores fallecidos en ese tipo de siniestros estaban bajo los efectos de alguna de esas sustancias.
De los 187 peatones que murieron atropellados y cuya sangre fue analizada, el 22 por ciento dio positivo por consumo de alcohol, el 11,2 por ciento en psicofármacos y el 5,3 por ciento en drogas.