MADRID | ANTONIO DEL REY EFE
El líder del PP, Mariano Rajoy, subrayó que Zapatero está todo el día improvisando, que no genera confianza y que no tiene un plan serio para salir de la crisis.
Además, ironizó al decir que su política social son los 4,3 millones de parados y criticó que Zapatero tenga cada día una opinión, con lo que crea incertidumbre e inseguridad, que es el principal problema de la economía española.
Asimismo, la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, acusó al PP de no atreverse a decir dónde reduciría el gasto público, mientras que, en cambio, el Ejecutivo sí ha puesto fecha al anuncio de los cambios fiscales, que será cuando se presenten los Presupuestos Generales del Estado de 2010.
Así respondió Salgado al responsable económico del PP, Cristóbal Montoro, durante la interpelación urgente presentada por este partido en el Congreso relativa a las medidas que va adoptar el Gobierno en materia fiscal.
La vicepresidenta aseguró que la fase más aguda de la crisis ha pasado y subrayó que no se saldrá de ella a cualquier precio, reduciendo las prestaciones sociales o recortando el derecho de los trabajadores.
Para Montoro, está bien claro que el Ejecutivo no tiene ni idea de qué va a hacer sobre fiscalidad y añadió que Salgado «o engaña no diciendo la verdad o no tiene el conocimiento suficiente para decir quién va a pagar más».
Mientras Zapatero reitera hasta la saciedad que su Ejecutivo en ningún caso llevará la presión fiscal por encima de la que dejó el último Gobierno de Aznar, Rajoy le critica la medida, le reprocha los 4.300.000 parados y la evolución de las cuentas públicas desde un superávit del 2,7 por ciento a un 10 por ciento de déficit.
Las escasas novedades aportadas por el debate dentro del hemiciclo han trasladado el interés de los periodistas a los pasillos, a la búsqueda de ministros y dirigentes socialistas que reconocieran discrepancias en el Gobierno sobre las medidas anticrisis.