SANTANDER | EFE
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció ayer en Santander que el presidente estadounidense, Barack Obama, visitará España durante la cumbre EEUU-Unión Europea que se celebrará durante el semestre de la Presidencia española.
Moratinos hizo este anuncio a los periodistas antes de clausurar un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) sobre los objetivos de la Presidencia española, en la que «las relaciones exteriores de la Unión Europea supondrán una parte significativa de todo el trabajo», según ha explicado.
«Hay distintas cumbres importantes, entre ellas la más importante es la cumbre Unión Europea-Estados Unidos, que se celebrará en España y a la que el presidente Obama, lógicamente, asistirá», señaló el titular de Asuntos Exteriores.
Obama tiene previsto reunirse con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, a finales de septiembre, durante la reunión del G-20, que se celebrará en Pensilvania, según adelantó a principios de mes el propio presidente norteamericano.
En esa reunión, que será el segundo encuentro bilateral entre los dos presidentes, Rodríguez Zapatero expondrá a Obama las prioridades que se va a marcar España durante su turno en la Presidencia de la UE, así como la agenda transatlántica que pretende impulsar.
Zapatero y Obama se reunieron por primera vez el pasado 5 de abril en Praga, en una entrevista que el Gobierno español calificó como el inicio de «un nuevo tiempo» en las relaciones entre los dos países, tras los desencuentros vividos durante la Administración de George W. Bush.
Moratinos avanzó que la innovación y la igualdad serán los principios «inspiradores» de la Presidencia española de la Unión Europea, durante la que España pretende que se genere, por primera vez, un debate europeo sobre la lucha contra el hambre y lograr que se fijen los objetivos de la Europa del siglo XXI.
El ministro destacó la «exigencia» que para el Gobierno va a suponer esta Presidencia, pero también ha asegurado que será «un reto» el intentar «dejar huella» y «marcar» una tendencia de «vocación europeista» entre los ciudadanos y, sobre todo, entre los españoles, a los que ha pedido que vivan esta Presidencia «en primera persona».
En la clausura del curso ´La Presidencia de la UE en el marco de la política exterior española´, que dirigió en la UIMP el ex presidente del Parlamento europeo Josep Borrell, Moratinos reconoció el «papel decisivo» que va a tener España en el primer semestre de 2010 para marcar la estrategia europea de cara a la crisis económica y financiera.