VALENCIA | EFE
El president de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, anunció ayer el segundo reajuste de gobierno que hace en esta legislatura, y que afecta a una tercera parte de sus Consellerias, con cinco cambios o retoques que no implican ni caras nuevas ni destituciones.
Camps convocó a los medios a una rueda de prensa a última hora de la tarde en la que explicó que su decisión ha venido motivada por su deseo de realizar reajustes para «comenzar a generar expectativas de empleo y de prosperidad» y ha rechazado motivos ajenos a su labor de gobierno para adoptar esta decisión.
Vicente Rambla, Gerardo Camps y Juan Cotino siguen como vicepresidentes primero, segundo y tercero, respectivamente, pero Rambla pasa de la Conselleria de Presidencia a la de Industria y Comercio, y Juan Cotino pasa de la Conselleria de Bienestar Social a la titularidad de la de Agua, Medio Ambiente y Vivienda, vacante desde la muerte el pasado 11 de agosto de Jose Ramón García Antón.
Esta remodelación reduce de catorce a trece el número de Consellerias, al desaparecer la de Presidencia, y quedar repartidas sus competencias entre la de Economía y la de Justicia y Administraciones Públicas, ya que la titular de esta última, Paula Sánchez de León, será la nueva portavoz del ejecutivo.
Camps explicó que Rambla mantendrá, como hasta ahora, la coordinación de todo el Gobierno valenciano y que Cotino seguirá como coordinador de las políticas sociales del ejecutivo, mientras que en Economía, Hacienda y Empleo, Gerardo Camps asume las competencias de Grandes Proyectos.
Belén Juste pasa de Industria y Comercio a Turismo, y Angélica Such pasa de Turismo a Bienestar Social.
El president inició su comparecencia ante los medios de comunicación, en el Palau de la Generalitat, con un recuerdo para el fallecido Jose Ramón García Antón, de quien ha dicho que fue «el gran portavoz y líder» de la Generalitat en materia hídrica.
Su fallecimiento y el deseo de realizar reajustes para «comenzar a generar expectativas de empleo y de prosperidad», han sido los motivos aducidos por Camps para adoptar esta decisión, que ha rechazado que venga motivada por cuestiones ajenas a su labor de gobierno.
Preguntado sobre si las circunstancias de los últimos meses, cuando Camps fue imputado en el ´caso Gürtel´, han influido en esta decisión, aseguró que «ninguna cuestión de fuera» de lo que es su labor al frente de la Generalitat «tienen nunca influencia» en las decisiones que adopta como president.