MADRID | EFE
Después de la rueda de prensa los familikares se encaminaron a los jardines de la T2, donde el capellán del aeropuerto, Alberto García, concelebró una misa junto a cinco sacerdotes, a la que asistieron el ministro de Fomento, José Blanco; la directora general de Protección Civil, Pilar Gallego; el consejero de Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Ignacio Echevarría; la concejal madrileña de Familia y Servicios Sociales, Concepción Dancausa, y varios concejales socialistas.
Representantes de los servicios sanitarios, bomberos, Fuerzas de Seguridad del Estado y trabajadores de las instalaciones han acudido también al oficio, que tuvo lugar junto a un olivo en el que se instaló una de las tres placas en recuerdo a las víctimas del accidente.
Los familiares dejaron algunas flores sobre esta placa que lleva la siguiente inscripción: ´En un lugar... siempre en nuestros corazones´.
Tras la homilía, y en dos autobuses viajaron a la zona en la que cayó el avión, un arroyo próximo a las pistas, donde quedará instalada una piedra de seis metros cuadrados en la que se colocará la segunda placa con la misma leyenda y con grandes letras para que se pueda leer desde el aire.
La tercera placa de bronce recordará a los fallecidos en la T-2, en la planta de facturación junto a la escultura de La Paloma.