PALMA | EFE
El presidente de Baleares, el alcalde de Calviá y los hoteleros de Mallorca agradecieron ayer al Rey la ayuda prestada por la Familia Real tras el atentado de Palmanova y le han asegurado que el crimen de ETA no ha afectado negativamente al sector turístico mallorquín.
Tras el atentado, tan sólo se han cancelado 55 reservas de hotel en Mallorca, todas ellas en Palmanova-Magalluf, lo que supone un porcentaje prácticamente nulo respecto a las 23.000 plazas de que dispone esta zona turística y muestra la escasa repercusión de la acción terrorista en el sector hotelero mallorquín.
Así se lo comunicaron al Rey el presidente balear, Francesc Antich, el regidor de Calviá –municipio al que pertenece Palmanova–, Carlos Delgado, y los principales responsables de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca, presidida por Antonio Horrach, a quienes Don Juan Carlos recibió ayer en el Palacio de la Almudaina.
Todos ellos valoraron la importancia de la presencia de la Familia Real en Mallorca y su decisión de mantener tras el atentado la agenda prevista, lo que consideran un apreciable «apoyo a las Islas Baleares como destino seguro», según ha subrayado Antich al término de su audiencia con el Rey.
El presidente balear permaneció reunido una hora con Don Juan Carlos, a quien presentó un informe con los últimos datos del sector turístico en el archipiélago, que incluye la evolución del turismo británico y alemán tras el atentado y refleja una situación de «total normalidad», según afirmó al término del encuentro.