El presidente del PP, Mariano Rajoy, recurrió ayer al último sondeo del CIS, en el que los populares se colocan por delante del PSOE en estimación de voto, para alabar la situación de su partido –«las cosas nos van bien», ha afirmado– y subrayar su fortaleza a pesar de la «campaña brutal» del Gobierno.
Una campaña, la del ´caso Gürtel´, en la que a su juicio «colaboran algunos funcionarios» –no ha precisado más–, que no ha podido disminuir las expectativas electorales del PP, y esto, más los efectos de la crisis económica, especialmente estos últimos, han dejado «desnudo» al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a los ojos de la opinión pública.
Según desvelaron fuentes de la dirección del partido, éste fue uno de los mensajes fundamentales que Rajoy trasladó al Comité Ejecutivo, al que asistió el tesorero de la organización, Luis Bárcenas.
Él es junto al presidente valenciano, Francisco Camps, el eje alrededor del cual gira el ´caso Gürtel´, «la campaña brutal» del Gobierno para desarticular al PP y aún pendiente de que se resuelvan algunas cuestiones, como saber si el Tribunal Supremo pide el suplicatorio al Senado –Bárcenas es senador por Cantabria– para investigarle por los presuntos delitos que se le atribuyen.
Bárcenas, para dar respuesta a las últimas informaciones sobre su implicación en la trama del citado caso, envió ayer una carta al director del diario El País con la que insiste en que «nunca» ha recibido dinero de esta red.