MADRID | EP
Un total de 386.863 inmigrantes se han convertido en españoles desde el año 2000, al obtener la nacionalidad tras residir en el país durante un periodo de tiempo determinado, que va desde los dos años que se exige a los nacionales de países iberoamericanos y antiguas colonias españolas, hasta los diez que, como regla general, se requiere a todos los extranjeros.
No es esta la única vía para la obtención de la nacionalidad española, ya que tras la aprobación de la Ley de Memoria Histórica en diciembre de 2007, los descendientes extranjeros de exiliados españoles y brigadistas también pueden solicitar este reconocimiento. A primeros de mayo de este año, ya lo habían pedido 39.900 personas, de las que 15.288 se inscribieron como nuevos ciudadanos.
Según datos de la Dirección General del Registro y Notariado, la cifra de nuevas nacionalidades por residencia no ha parado de crecer desde el año 2000, cuando fueron 11.996 las personas que accedieron al D.N.I, frente a las 21.805 de 2002, las 38.334 que lo hicieron en 2004 o las más de 62.300 que juraron la Constitución en 2006.
Así, los datos oficiales revelan que en 2007 el número de nuevos nacionales ascendió a 71.806, cifra que se vio incrementada en 2008, cuando fueron 84.171 los extranjeros que se nacionalizaron. Sólo entre enero y abril de 2009, la cifra de solicitudes ascendió a 47.900, de las que se cristalizaron 10.291.
Por su origen, los más numerosos proceden de los países latinoamericanos, que sólo necesitan dos años de residencia legal para comenzar los trámites.