BILBAO | EFE
El PSE-EE aseguró ayer «desconfiar» de la propuesta de acuerdo para la estabilidad institucional y presupuestaria planteada por el PNV y le pide que rebaje la crítica hacia el Gobierno Vasco, mientras la delegación nacionalista asegura que su planteamiento es «sincero».
Una delegación del PNV encabezada por la secretaria de la Ejecutiva, Belén Greaves, recibió ayer en la sede de Sabin Etxea en Bilbao a los representantes del PSE-EE, dentro de la primera cita convocada por el partido que preside Iñigo Urkullu, para exponer al resto de partidos su oferta de medidas políticas, fiscales y económicas encaminadas a combatir la crisis.
Al término de la reunión que duró algo más de una hora, el secretario general de los socialistas vizcaínos José Antonio Pastor, expuso que salió del encuentro con la misma sensación de «lógica desconfianza» y pocas expectativas con las que entró porque, a su juicio, «los hechos no acompañan la actitud» de búsqueda de consensos que predica el PNV.
Esa intención que reiteran los nacionalistas es sólo, «un ejercicio de propaganda política» ante la opinión pública y por ello, pidió a la formación de Iñigo Urkullu que rebaje la crispación y «el cuestionamiento permanente» del actual Gobierno Vasco «para que sea creíble».